El
objetivo específico de su enseñanza apunta al dominio del cuerpo en
el agua; involucra el conocimiento del ámbito a conquistar (el agua)
y de las posibilidades y limitaciones de c/u en dicho ámbito; abre
el campo de experiencias de los alumnos al obligarlos a un constante
ajuste entre las propiedades y profundidades del agua, las características
de su cuerpo y el movimiento, lo que les permitirá adaptarse a las
diferencias con el ámbito terrestre.
Es
además, una experiencia placentera que les posibilita adquirir la
flotabilidad, distintas formas de propulsión y una nueva mecánica
respiratoria. Por otra parte ofrece diferentes niveles de exigencia.
Enseñar
a nadar no es solo enseñar a desplazarse en el agua o a lograr la
incorporación de los distintos estilos de nado; fundamentalmente creemos
que cuando se enseña a nadar se enseña a estar, permanecer, evolucionar
en el agua con placer, creatividad, eficacia y seguridad. |